¿Qué pasará con el dólar en la segunda mitad del año?, ¿Cuál será el impacto del dólar blue en el mercado? son interrogantes que aparecen en medio de un escenario de elecciones.
Los primeros días de julio mostraron un rebote del dólar blue, impulsado por la renovación del cupo mensual de U$S 200 para ahorro y consumo en moneda extranjera. Además, coincidió con el pago del medio aguinaldo de los trabajadores asalariados. Estos factores presionaron al mercado negro de divisas en momentos en que escasea la oferta.
La suba del blue
Entre jueves y viernes el dólar paralelo subió $ 2 y $ 1 más ayer para colocarse en $ 171. Con el aumento, se acerca otra vez a su máximo del año de $ 174. Según los operadores, la suba del dólar blue en junio era esperada, teniendo en cuenta que la cotización en las cuevas terminó a $ 166 en 2020.
Sin embargo, hay otros factores que incidieron en esta suba del dólar blue. En esa lista aparecen una mayor demanda ante el pago del aguinaldo, el inminente reintegro del Impuesto a las Ganancias (los trabajadores lo comenzarán a cobrar en julio en forma mensual hasta noviembre), y la entrada en vigencia o reajustes de algunos acuerdos paritarios.
Camino a las elecciones
Todo esto, además, puede ser y es potenciado por una previsible mayor dolarización de ahorros, en la recta final hacia las PASO legislativas del próximo 12 de septiembre, pero tampoco debe soslayarse la expectativa de una mayor emisión monetaria futura, esperada en la previa de cada contienda electoral.
Los expertos aseguran que en cuanto a las próximas semanas, es probable que continúe la dolarización en el mercado informal, principalmente debido a las fuertes limitaciones para el atesoramiento de la divisa en forma oficial. Si bien se renovó el cupo de U$S 200 en julio, cada vez son menos los ahorristas que cumplen con los requisitos para poder acceder a la compra.
Más pesos, más dólares
Además, junio y julio son tradicionalmente dos meses en los que la demanda de dólares se suele incrementar por factores estacionales. En estos días se están volcando a la calle más de $ 300.000 millones entre aguinaldos, bonos y devoluciones de ganancias.
Si el 10% podría dolarizarse, la demanda adicional para los mercados paralelos alcanzaría los 200 millones de dólares. Es decir, un monto similar al de la intervención estimada del BCRA en el mercado de bonos durante todo junio.